LAS FALLAS Valencia, con millares de bombillas en guirnaldas y columnas, con todo el esplendor de una naturaleza que despierta, con toda el ansia del jolgorio de su gente, monta la más espectacular de las fiestas: la gran pantomima de la vida escenificada, en la que se satirizan temas de actualidad: las Fallas. Las Fallas han nacido de la misma entraña del pueblo. Pueblo desde siempre bañado en una atmósfera resplandeciente de sol y azul, o de serenas noches románticas, entre huertas y huertos rurales o urbanos, habitantes de callecitas y barrios que convivían dentro de una completa naturalidad y llaneza. Historia Cuando llegaba el otoño y la claridad diurna duraba cada vez menos, en los talleres artesanos se prolongaba la jornada de trabajo durante las primeras horas de la noche. Para iluminarse se usaba una rústica lámpara de pie, generalmente de madera, llamada parot, estai, pagés, pelmodo o perniodol, al resplandor de cuyas llamas proseguían su trabajo los aprendices, los oficiales y el maestro...